VERSALLES ¿Una serie Histórica?
- Gilma Betancourt

- 11 jun 2022
- 2 Min. de lectura
Una serie televisiva ambientada en la corte de Luis XIV resulta bastante
seductora; el espacio, los vestidos, las intrigas de la corte.
Todo esto se puede apreciar en la serie canadiense, “Versalles”,
presente en varias plataformas entre ellas Netflix.

La serie en efecto cuenta con una muy buena producción, los
detalles – todos salvo las pelucas – han sido bastante
bien atendidos, nos preguntamos entonces si ¿Esto la constituye de por si, en una buena producción histórica?
Desde mi punto de vista, no; la razón este Versalles tal vez se
aproxime mucho en apariencias al original, pero no se parece en lo
más mínimo al Versalles real.

Y claro que soy consciente de que el verdadero Versalles
probablemente nos aburriría enseguida y que no es fácil llevarlo
como producto cinematográfico a la pantalla, aunque si⁷ es posible hacerlo y seducir con él.
Muestra de ello son películas como la francesa Cuando el rey baila, de
Gérard Corbiau, con las actuaciones de Benoît Magimel, Boris
Terral, Tchéky Karyo.

O la inglesa A Little Chaos,dirigida por Alan Rickman y
protagonizada por Kate Winslet, Matthias Schoenaerts, Jennifer
Ehle, Alan Rickman, entre otros.
Entonces ¿qué tienen estas películas que le falta a Versalles?, en
primera instancia yo diría tienen un rey. Y es que tanto el Versalles
histórico como el ficticio orbitan por necesidad en torno a la personalidad
del rey, y esto será verdad aún cuando se cambie el soberano.

Son las gentes las que dan vida al palacio y lo definen, y en el caso de
Luis XIV esto es todavía más real. Luis XIV crea en Versalles todo un culto
a la imagen regia, el rey no pide, no consulta, ordena, estableciendo las formas
propias del absolutismo.

Por otra parte figuras de muy segundo término adquieren un
protagonismo desproporcionado, así tenemos en la serie a un
Felipe de Orleans más firme, protagónico y decidido que el gran
autócrata que fue su hermano.

Todos, incluso la reina – doña María Teresa de Austria – increpan al rey,
y el protocolo no parece existir en una corte que se creo como un
mecanismo de relojería para decir a cada quien que lugar ocupaba en el
sistema solar de Luis XIV.

De este modo la historia se tergiversa en su estructura, las relaciones están más
a tono con el siglo XXI que con el XVII y pierde su sello característico, ese
por el cual se destacó y el que llevó a Federico II a decir – cuando se entero de
la muerte de Luis XIV – el rey ha muerto, sin tener que aclarar de que rey
se trataba.

¿Entonces vale la pena o no, ver Versalles?
Yo diría que sí, es divertida y hay
elementos históricos rescatables, pero hay que tener en cuenta que esta es
una versión muy libre y que los roles de los personajes no se ajustan a la Historia,
y que en algunos ítems, tampoco la historia se ajusta a la Historia.




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