TÉ en la era VICTORIANA
- Gilma Betancourt

- 17 may 2022
- 2 Min. de lectura
Te presentamos algunas curiosidades de este auténtico ritual de la
era victoriana:

El se té hizo popular en Inglaterra durante la época victoriana, llegando a superar
a la cerveza como bebida favorita de la nación. Quien popularizo el
té fue Lady Ana, duquesa de Bedford, dama de la reina, quien lo tomaba con
pastelillos.

Al principio lo tomaba a solas, pero luego comenzó a invitar a sus
amigas y allegadas a lo que ella llamo, “fiestas de té” Las fiestas de té se
celebraron en horas de la tarde, siguiendo un ritual y aprovechando los
espacios más agradables.

Las fiestas de té podían ser a un mismo tiempo fáciles de organizar,
económicas – respecto a otras celebraciones – por lo tanto cotidianas y
muy agradables. Más allá de la bebida – considerada en sí saludable – física y
moralmente – al no contener licor, estaba el acompañamiento de la
misma. El té también fomentaba el consumo de la moda pues permitía exhibir
los diferentes atuendos y accesorios.
Y de vajillas, inicialmente chinas, pero también procedentes de la industria local.
Disponer de acceso a los mercados de China e India, ayudo a que el Reino Unido
dispusiera de diversas variedades de té.

Pronto el té se constituyo en una cultura nacional, “todo el mundo tomaba el té”
Se dieron dos culturas con el té, la de las clases altas que lo tomaban con
pequeños bocadillos y la de los sectores subalternos que lo usaban para
acompañar la comida de la tarde.

Lo mejor de tomar té era poder departir en una grata compañía, mientras se
hacia una pausa rigurosa en las faenas cotidianas. El té se ambiento perfectamente
en los jardines y fincas, ayudo a acortar la distancia entre los géneros y propicio el
desarrollo del buen humor.

El té también ayudo a constituir el sentimiento nacional, y aunque al principio la expresión
tomar té solo fue usada por las clases subalternas, pronto se extenderá a otros grupos.
Con el desarrollo de la revolución industrial tomar se te hizo aún más común, pues el té
resultaba refrescante para los trabajadores que llegaban a casa.
Hay que anotar que por sus características el té se considero una bebida apropiada
para los niños. El té llego a ser tan icónico, que aparece prolíficamente en la
literatura inglesa, especialmente en la de este período.

Lewis Carroll nos presenta en Alicia una verdadera fiesta de té, ironizando sobre la
practica del consumo de esta bebida, al situar a la pequeña protagonista
junto al Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo “Son siempre las seis de la
tarde... Siempre es la hora del té y no tenemos tiempo de lavar la vajilla
entre té y té", explica el Sombrerero a Alicia en el episodio de su merienda con
la Liebre de Marzo.

De este modo el té fue el símbolo de un modelo de sociedad y de vida, centrado en el placer
y la ritualización de lo cotidiano.
| Gilma Betancourt
@gilmabetancourthistoria
Recuerda que pronto estaremos profundizando la era victoriana en nuestro seminario virtual, te invitamos a escribirnos para saber más sobre él. Lanzamiento oficial 24 de Mayo 2022
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