JORDANAS EN BUSCA DE LA IGUALDAD
- Gilma Betancourt

- 20 dic 2021
- 3 Min. de lectura
Dentro del Islam también hay feminismo y curiosamente este tiene raíces antiguas y profundas en quienes fueran las madres de la fe islámica por su cercanía a Mahoma, tan es el caso de Hadiya, Aishay Fátima.
Este feminismo nace como una forma de lucha en pro del verdadero sentido del Islam, como una Fe que libera y no oprime; y sobre todo como una férrea resistencia ante el avance de los regímenes fundamentalistas que usan la religión dentro de su planteamiento político de resistencia a occidente e instrumentalizan a las mujeres como parte de este proceso.

Actualmente mujeres como Walaá Hassan luchan por conseguir mejores condiciones de vida y mayor igualdad de género Wlala quien es economista cuenta como no le fue difícil conseguir empleo en su natal Jordania, sin embargo, debió trabajar en condiciones de aislamiento debido a su género. Además, mujeres como ella están en contra de que se les imponga el llevar el velo. El velo en sí mismo no es una ofensa para las mujeres musulmanas, pero muchas de ellas quieren tener el derecho a decidir sobre él y sobre todo esperan que este no implique marginación ni mucho menos denigración, por ello cada día hay más mujeres sumándose al activismo político de movimientos como la organización de
mujeres árabes (AWO).
Entre las causas por las que luchan esta la abolición del artículo 308 del código penal, que obliga a las mujeres víctimas de violación a casarse con sus agresores para proteger el honor familiar. Lo mas duro es que por lo general estos agresores son personas cercanas al círculo familiar, ya que la interacción social de las mujeres, tiende a estar muy restringida.

Para los violadores este artículo constituye una puerta hacia la libertad, pues los libera de toda pena de cárcel, así que entre 2010 y 2013, según las estadísticas del ministerio 159, de los 160 hombres denunciados por violación optaron por esta salida, lo que para las mujeres implico una forma de cadena perpetua.
El feminismo en países como Jordania está representando un camino hacia la libertad de las mujeres quienes sienten que ya no están solas y además logran visibilizarse ante su sociedad y ante el mundo. Así en octubre de 2016 las jordanas constataban sus primeros logros cuando el rey Abdulla II, ordenaba cambiar el código penal, circunstancia que las mujeres aprovecharon para pedir el derecho al pronunciamiento y la auto representación, lo que les permitió hablar ante el parlamento y hacer presentación de su causa.

De modo que el 1 de agosto de 2017 tuvieron ocasión de presentar su caso, logrando además que se establecieran penas y sanciones para los violadores.
Entre las metas por conseguir para las jordanas, está el adquirir el derecho de poder transmitir la nacionalidad a sus hijos, esto es especialmente significativo para aquellas que están casadas con extranjeros.
Aunque de acuerdo a la constitución hombres y mujeres tienen iguales derechos en
Jordania, lo cierto es que prevalece la patrilinealidad, así que las esposas extranjeras y sus hijos adquieren de manera casi automática la ciudadanía, cosa que no ocurre en el caso contrario. Esto afecta sensiblemente la vida de las personas que quedan marginadas y carentes de derechos ante el estado jordano, debiendo cancelar el doble de colegiatura a partir de la secundaria, así como en lo relacionado con servicios de salud.

Los mecanismos usados para la lucha feminista han sido principalmente mediáticos y universalmente no violentos, actualmente para las mujeres es esencial el recurso de las redes sociales y la globalización; también es importante la masificación de la protesta. Aunque no han abandonado la calle, actualmente trabajan más en términos de incidencia en medios de comunicación y creando vínculos con asociaciones internacionales, que ayudan a presionar desde los diferentes países. Actualmente y desde 2019 éstas
asociaciones se han enfocado en ayudar a las mujeres sirias refugiadas en Jordania,
quienes experimentan una mayor marginalidad, así de los 96000 permisos de trabajo
que se concedieron en Jordania a desplazados sirios, solo 1600 fueron otorgados a
mujeres, lo que las revictimiza y hace aún más vulnerables.

Actualmente la coyuntura política para las mujeres es bastante difícil, pues aunque se presentaron 365 candidatas a las elecciones parlamentarias solo 15 resultaron elegidas, con lo que se perdieron cinco escaños frente al periodo anterior; la razón de este resultado fue que la Junta electoral se excusó en la crisis sanitaria experimentada por el país para decretar cuatro días de confinamiento domiciliario obligatorio, lo que hizo que muchas mujeres no pudieran salir a votar al ser ellas las directas responsables del cuidado de los niños y abuelos. Por otro lado pese a los avances y a la lucha de las mujeres estas aún deben enfrentar los prejuicios de los varones que no acaban de entender por qué las
cosas necesitan cambiar.
Gilma Betancourt Historiadora | @gilmabetancourthistoria
Haz clic para conocer mis Redes Sociales:
Facebook - Instagram - TikTok - YouTube - Podcast Spotify




Comentarios